El Juicio Final o día del Juicio Final, es la denominación religiosa del fin del mundo, en el cual toda la humanidad será juzgada según sus obras.
En las creencias cristianas, es el día en que Dios juzgará a todos los seres vivos y creará el cielo nuevo y la tierra nueva según Apocalipsis, la cual será gobernada por el mismo Dios desde la Nueva Jerusalén.
Su origen es "escatológico", es decir, apunta al final de los tiempos. Su representación plástica debe su inspiración al Libro del Apocalipsis, de Juan. Aunque no hay acuerdo respecto de quién es el autor del Cuarto Evangelio e incluso si es el mismo autor del evangelio de Juan, sí parecen estar relacionados ambos textos en su interés por la ampliación de la concepción escatológica propia del cristianismo primitivo. Si el Evangelio de Juan, comienza con un principio en el Verbo, el Logos, en Ap. 20,7-15, describe el Juicio Final, y la llegada de la Nueva Jerusalén. No obstante, la lectura del libro del Apocalipsis debe realizarse originariamente como la esperanza de un cristiano en la caída de Roma y en el final de la persecución contra los primeros cristianos. Su inclusión en los libros canónicos, supuso el cambio de interpretación, pasando de ser profético a ser también alegórico. El tema de la representación del Juicio Final no se agotó con el Fresco El Juicio Final (Capilla Sixtina) de Miguel Ángel, si bien puede considerarse como el más logrado de cuantos se realizaran hasta entonces y aún después.
Doctrina
La doctrina del juicio final en el Cristianismo generalmente habla de un día en que cada hombre será juzgado según sus obras, sean buenas o malas, después del Milenio de Paz y después de la Resurrección Final. Este juicio se efectuará ante el Gran Trono Blanco de Dios y serán juzgados cada uno según sus obras que están registradas en el libro de las obras. Y el que no se halle escrito en el libro de la vida será lanzado al lago de fuego y azufre.
Ap 20:11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre Él, de delante del cual huyó la tierra y el cielo; y no fue hallado el lugar de ellos. Ap 20:12 Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fue abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Ap 20:13 Y el mar dió los muertos que estaban en Él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fue hecho juicio de cada uno según sus obras. Ap 20:14 Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Ap 20:15 Y el que no fue hallado escrito en el libro de la vida, fue lanzado en el lago de fuego.

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